Capíulo 356: Justicia para la Violencia de Género

Viernes 19 de junio de 2015, por Juan Pablo Morris

La violencia sexual contra las mujeres ha sido por años un arma de guerra en el conflicto armado colombiano de tal forma que esta ha pasado incluso a lo urbano y a lo criminal. Mediante esta "arma" se han generado amenazas a periodistas y otros activistas, a comunidades minoritarias, y se ha usado como venganza en contra de combatientes y/o criminales. Resulta importante agregar que todos los actores del conflicto (guerrilla, paramilitares y Fuerza Pública) han ejercido en similares proporciones esta clase de hoy por hoy los casos de violaciones realizadas por integrantes de la Policía o Ejército son considerados únicamente crímenes de guerra y no también de lesa humanidad como ocurre con los actores armados ilegales.

A propósito del más reciente Informe y comunicado para la CPI sobre violencia sexual en el conflicto y que elaboró la Corporación Sisma Mujer junto al Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, el equipo periodístico de Contravía recogió las voces de Claudia Mejía, directora de la Corporación Sisma Mujer; Jineth Bedoya, Subeditora de El Tiempo; Olga Silva, abogada de Humanidad Vigente; Luis Guillermo Pérez, director del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo; Luz Marina Monzón, defensora de derechos humanos; y Federico Andreu Guzmán, miembro de la Comisión Internacional de Juristas, quienes demuestran cómo las violaciones realizadas por la Fuerza Pública han sido generalizadas y sistemáticas, expresan su preocupación por la falta de voluntad política y eficiencia para ejecutar judicialmente condenas materiales contra los responsables, y en el que se logra detectar cómo quienes perpetran una violación contra una mujer en el conflicto, pretenden dejar también unos mensajes de miedo y advertencia no sólo contra la víctima directa, sino también hacia un grupo en concreto.

No se pierdan un capítulo entonces en el que mediante la exposición de casos concretos, queda denotado el alcance negativo y lo interiorizado que han dejado premisas que exponen que las mujeres víctimas de violencia sexual se merecen su suerte por "ser" guerrilleras o tener relaciones con la insurgencia, y en el que los casos en los que están salpicados comandantes, policías o generales, es mejor no denunciar, ya que eso implica manchar el buen nombre de las fuerzas armadas colombianas.

 
Comentarios en Disqus
Contáctenos

Fundación Contravía: Calle 79B 7-60 Bogotá D.C. 11001. Colombia
Tel: (+57 1) 3170934 Fax: (+57 1) 3170934 | Escríbanos

Correo | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0 |